Para trabajar como electricista autónomo en España necesitas tres cosas: acreditar tu competencia como instalador en baja tensión (con un título, un certificado de profesionalidad, la experiencia reconocida oficialmente o una certificación acreditada), presentar ante tu comunidad autónoma la declaración responsable como empresa instaladora en baja tensión, que exige un seguro de responsabilidad civil y unos medios mínimos, y darte de alta como autónomo en Hacienda, normalmente en el epígrafe 504.1 del IAE, y en la Seguridad Social. Cuánto ganes dependerá de tus precios, de las horas que factures y del tipo de trabajos que hagas. Te lo explicamos todo paso a paso.
Qué hace un electricista autónomo y qué trabajos puede hacer
Un electricista autónomo trabaja por cuenta propia: busca clientes, presupuesta, ejecuta las instalaciones, emite la documentación y factura. Trabaja para particulares, comunidades, comercios, empresas de reformas o constructoras.
Los trabajos más habituales son:
- Instalaciones eléctricas nuevas en viviendas y locales.
- Reformas y ampliaciones de instalaciones existentes, como aumentos de potencia o cambios de cuadro.
- Averías y reparaciones urgentes.
- Mantenimiento de comunidades, comercios y pequeñas industrias.
- Puntos de recarga de vehículo eléctrico, iluminación LED, domótica o autoconsumo fotovoltaico, según la categoría y la formación de cada profesional.
Requisitos para ser electricista autónomo según el REBT
La norma que regula quién puede hacer instalaciones eléctricas de baja tensión es el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), aprobado por el Real Decreto 842/2002. En concreto, la instrucción técnica complementaria ITC-BT-03 establece los requisitos de los instaladores y de las empresas instaladoras. Su redacción vigente procede, en buena parte, del Real Decreto 298/2021, que modificó esta instrucción con efectos desde el 1 de julio de 2021.
La idea clave es esta: las instalaciones de baja tensión deben ejecutarlas empresas instaladoras en baja tensión, y dentro de ellas debe haber al menos una persona instaladora que cumpla los requisitos de competencia. Si trabajas por tu cuenta, tú eres a la vez la empresa instaladora (como persona física) y, normalmente, el instalador. Confirma con el órgano de industria de tu comunidad cómo acreditar ambas cosas en tu caso.
1. Acreditar tu competencia como instalador en baja tensión
Mucha gente sigue hablando del «carné de electricista» o del «certificado de cualificación individual». Con la redacción actual de la ITC-BT-03, el instalador en baja tensión es una persona física que debe desarrollar su actividad dentro de una empresa instaladora habilitada y poder acreditar, cuando la Administración se lo pida, una de estas situaciones:
- Un título universitario cuyo ámbito cubra las materias del REBT.
- Un título de formación profesional o un certificado de profesionalidad del Repertorio Nacional cuyo ámbito incluya esas materias.
- Una competencia profesional reconocida por experiencia laboral, según el procedimiento del Real Decreto 1224/2009.
- Una cualificación profesional reconocida en otro Estado de la Unión Europea, conforme al Real Decreto 581/2017.
- Una certificación de personas otorgada por una entidad acreditada por ENAC (u otro organismo nacional de acreditación) conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17024.
Cualquiera de estas vías sirve para las distintas categorías, en función de los conocimientos acreditados. Además, el personal habilitado en una comunidad autónoma puede trabajar dentro de una empresa instaladora en todo el territorio español. Si tienes un carné antiguo, consulta en la dirección general de industria de tu comunidad cómo se considera en tu caso.
2. Elegir la categoría: básica o especialista
La ITC-BT-03 distingue dos categorías de empresa instaladora:
- Categoría básica (IBTB): puede realizar, mantener y reparar las instalaciones de baja tensión en edificios, industrias, infraestructuras y, en general, todas las del REBT que no estén reservadas a la categoría especialista.
- Categoría especialista (IBTE): además de lo anterior, puede hacer instalaciones como sistemas de automatización, gestión técnica de la energía y seguridad para viviendas y edificios, control de procesos, líneas aéreas o subterráneas de distribución, locales con riesgo de incendio o explosión, quirófanos, rótulos luminosos con lámparas de descarga en alta tensión e instalaciones generadoras de baja tensión de 10 kW o más.
La mayoría de electricistas que empiezan lo hacen en categoría básica, que cubre viviendas, locales y comunidades.
3. Presentar la declaración responsable como empresa instaladora
Antes de empezar a trabajar, debes presentar ante el órgano competente de la comunidad autónoma donde te establezcas una declaración responsable en la que indicas la categoría, declaras que cumples los requisitos de la ITC-BT-03, que tienes la documentación que lo acredita, que la mantendrás mientras ejerzas y que harás las instalaciones conforme al reglamento. No hay que adjuntar la documentación, pero debes tenerla disponible si te la piden. Las comunidades deben permitir presentarla por medios electrónicos.
Con la declaración, la comunidad te asigna un número de identificación y te inscribe en el Registro Integrado Industrial. La habilitación es por tiempo indefinido y vale para todo el territorio español. Si cambias algún dato o cesas en la actividad, tienes un mes para comunicarlo.
4. Seguro y medios mínimos
Para mantener la habilitación, la ITC-BT-03 exige a la empresa instaladora:
- Un seguro de responsabilidad civil profesional u otra garantía equivalente con una cuantía mínima de 600.000 euros por siniestro en categoría básica y 900.000 euros por siniestro en categoría especialista. El Ministerio puede actualizar esas cuantías por orden ministerial, así que confirma la cifra vigente al contratar.
- Los medios humanos necesarios, con un mínimo de una persona instaladora de la misma categoría en la que estás habilitado.
- Los medios técnicos mínimos. Para la categoría básica, el apéndice I enumera, entre otros, telurómetro, medidor de aislamiento, multímetro o tenaza, medidor de corrientes de fuga, detector de tensión, analizador de potencia y energía, verificador de diferenciales, verificador de continuidad, medidor de impedancia de bucle y luxómetro. La categoría especialista añade otros equipos.
Los procedimientos concretos (formularios, tasas si las hay y forma de presentación) varían entre comunidades. Consulta la sede electrónica de la consejería o dirección general de industria de tu comunidad autónoma.
Alta como autónomo y epígrafe del IAE para electricistas
Además de la habilitación industrial, tienes que darte de alta como autónomo. El proceso completo lo tienes en nuestra guía sobre cómo darse de alta como autónomo.
Hacienda: declaración censal y epígrafe
En la Agencia Tributaria presentas la declaración censal (modelo 036) e indicas la actividad. En las tarifas del IAE (Real Decreto Legislativo 1175/1990), la actividad de electricista encaja en el epígrafe 504.1, «Instalaciones eléctricas en general», dentro de las actividades de instalaciones y montajes. Si también vas a hacer otros trabajos, como telecomunicaciones o climatización, revisa si necesitas darte de alta en otros epígrafes del mismo apartado (504.7 o 504.3, por ejemplo) y si tienes la habilitación correspondiente. Ante cualquier duda, consulta en la Agencia Tributaria o con tu gestoría.
Seguridad Social
Te das de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), normalmente a través del portal Import@ss. La cuota depende de tus rendimientos netos y quienes se dan de alta por primera vez pueden acceder a una cuota reducida durante un tiempo, con requisitos. Consulta importes y condiciones actualizados en la web de la Seguridad Social.
Seguros que necesita un electricista autónomo
El seguro de responsabilidad civil de la ITC-BT-03 es obligatorio para estar habilitado, pero conviene revisar qué más necesitas:
- Responsabilidad civil profesional: obligatoria, con las cuantías mínimas que hemos visto. Comprueba que cubra los daños a terceros derivados de tus instalaciones, también después de terminar el trabajo.
- Responsabilidad civil patronal: si contratas a otras personas.
- Accidentes o incapacidad temporal: un electricista vive de sus manos; valora un seguro que complemente la prestación de la Seguridad Social si te lesionas.
- Herramienta y furgoneta: revisa si tu póliza cubre robos en el vehículo.
Compara exclusiones y límites y guarda el certificado de la póliza al día.
Cuánto gana un electricista autónomo en España
Es una de las preguntas más buscadas y la respuesta honesta es que no existe una estadística oficial que diga cuánto gana un electricista autónomo. Las encuestas salariales oficiales se refieren a trabajadores por cuenta ajena, y para los electricistas asalariados los salarios suelen fijarse en los convenios del sector del metal, que se publican en el BOE o en los boletines oficiales de cada provincia. Esas tablas te sirven como referencia de lo que cobraría un asalariado, pero no de lo que gana un autónomo.
Lo que ganes por tu cuenta dependerá de varios factores:
- Precio por hora y por trabajo. Lo que cobras realmente, no lo que te gustaría cobrar.
- Horas facturables. Desplazamientos, presupuestos, compras de material y papeleo ocupan tiempo que no siempre puedes cobrar.
- Tipo de trabajo. Las averías urgentes, la categoría especialista o servicios como puntos de recarga y autoconsumo suelen permitir precios distintos a los de una instalación sencilla.
- Margen en el material. Cómo presupuestas el material influye bastante en el resultado final.
- Gastos fijos. Cuota de autónomo, seguro, furgoneta, combustible, herramientas, gestoría y formación.
- Zona. La demanda y los precios cambian entre grandes ciudades y municipios pequeños.
Por eso, en lugar de fiarte de cifras que circulan por internet, calcula tu propio objetivo.
Cómo fijar tus precios como electricista
El error más común es copiar los precios de otros sin saber si te cubren los costes. Para fijar un precio por hora razonable:
- Suma tus gastos fijos anuales (cuota, seguro, vehículo, herramientas, gestoría, teléfono, formación).
- Añade el sueldo neto que quieres ganar y los impuestos que pagarás.
- Estima tus horas facturables reales al año, descontando vacaciones, festivos, días sin trabajo y tiempo dedicado a presupuestos y desplazamientos.
- Divide el total entre esas horas.
Puedes hacerlo en un minuto con nuestra calculadora de precio por hora para autónomos.
Además del precio por hora, define cómo vas a cobrar:
- Desplazamiento o salida: muchos electricistas cobran una cantidad fija por desplazarse, sobre todo en averías.
- Precio cerrado por trabajo: para instalaciones y reformas, el cliente prefiere saber el total. Calcula horas, material y un margen para imprevistos.
- Urgencias y horario especial: fija y comunica un recargo para noches, fines de semana y festivos.
- Contratos de mantenimiento: con comunidades y negocios, una cuota periódica te da ingresos estables.
Llevar los partes en un programa de gestión para instaladores te ayuda a comparar las horas reales con las presupuestadas y a ajustar tus precios. Envía siempre los presupuestos por escrito, con el detalle de materiales, mano de obra, plazo y validez. Puedes prepararlos con nuestro generador de presupuestos gratis.
Cómo conseguir clientes siendo electricista autónomo
La electricidad es un servicio que todo el mundo necesita en algún momento, pero que pocos buscan hasta que tienen un problema. Por eso tienes que estar visible cuando lo necesitan. En nuestra guía sobre cómo conseguir clientes siendo autónomo tienes ideas generales; estas son las que mejor suelen funcionar a los autónomos electricistas:
- Perfil de empresa en Google. Cuando alguien busca «electricista» y el nombre de su barrio, aparecen primero los negocios del mapa. Completa tu perfil con zona de servicio, horarios, fotos de trabajos y reseñas. Te explicamos cómo en la guía para aparecer en Google Maps.
- Administradores de fincas y comunidades. Gestionan averías y mantenimientos de muchos edificios y buscan profesionales que respondan rápido.
- Empresas de reformas, fontaneros, pintores y carpinteros. Las reformas necesitan electricista; colaborar con otros oficios te trae trabajo recurrente.
- Comercios y pequeños negocios. Un local con la luz caída pierde ventas; ofrécete para su mantenimiento.
- Especialización. Puntos de recarga, autoconsumo o domótica te diferencian y te permiten llegar a clientes que buscan exactamente eso.
Organiza avisos, partes, boletines y clientes
Un electricista autónomo pasa el día entre avisos, visitas, presupuestos, compras de material y documentación. Si todo vive en el móvil, en notas de papel y en mensajes, acabarás olvidando citas, facturando tarde o perdiendo el rastro de un certificado.
Avisos y agenda
Apunta cada aviso con cliente, dirección, problema, urgencia y fecha. Así sabrás qué tienes pendiente y podrás agrupar rutas.
Partes de trabajo
Al terminar cada trabajo, deja constancia de qué se hizo, cuánto tiempo llevó y qué material se usó. El parte te sirve para facturar sin olvidos, para justificar el trabajo ante el cliente y para saber qué trabajos son rentables.
Certificados de instalación (boletines)
El certificado de instalación, que mucha gente sigue llamando «boletín», lo regula la ITC-BT-04. Al terminar una instalación, y después de hacer las verificaciones y, cuando proceda, la inspección inicial por un organismo de control, la empresa instaladora emite el certificado firmado por un instalador de la empresa. Antes de la puesta en servicio, ese certificado se presenta ante la comunidad autónoma junto con la memoria técnica de diseño o el proyecto, según el tipo de instalación. La ITC-BT-03 obliga además a la empresa instaladora a mantener un registro de las instalaciones ejecutadas o mantenidas y a conservar durante al menos cinco años los contratos de mantenimiento. Guardar todo ordenado por cliente te ahorrará muchos problemas.
Herramientas para tenerlo todo en un sitio
Una hoja de cálculo sirve al principio, pero se queda corta cuando tienes avisos, partes, documentos y clientes repartidos. Un software para instaladores te permite gestionar los avisos, la agenda, los partes de trabajo y el historial de cada cliente desde el móvil, y adjuntar a cada ficha los documentos de cada instalación. Si quieres empezar sin coste por la base, el CRM gratis de Solviun te ayuda a ordenar tus clientes y sus seguimientos.
Preguntas frecuentes
¿Qué requisitos necesito para ser electricista autónomo?
Según la ITC-BT-03 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, tienes que acreditar tu competencia como instalador en baja tensión, presentar ante tu comunidad autónoma la declaración responsable como empresa instaladora, tener un seguro de responsabilidad civil con la cuantía mínima de tu categoría y disponer de los medios técnicos mínimos. Además, debes darte de alta como autónomo en Hacienda y en la Seguridad Social.
¿Sigue existiendo el carné de electricista?
Tras el Real Decreto 298/2021, la ITC-BT-03 no se basa en un carné único: el instalador acredita su competencia con un título, un certificado de profesionalidad, experiencia laboral reconocida, una cualificación de otro país de la UE o una certificación acreditada por ENAC. Si tienes un carné antiguo, consulta en industria de tu comunidad.
¿Qué epígrafe del IAE tiene un electricista autónomo?
En las tarifas del IAE, la actividad de electricista corresponde al epígrafe 504.1, «Instalaciones eléctricas en general». Si haces otras instalaciones, como telecomunicaciones o climatización, puede que necesites otros epígrafes del apartado 504.
¿Cuánto gana un electricista autónomo en España?
No hay una estadística oficial sobre sus ingresos. Depende de tu precio por hora, de las horas que factures, del tipo de trabajos, del margen en el material y de tus gastos fijos.
¿Qué seguro necesita un electricista autónomo?
La ITC-BT-03 exige un seguro de responsabilidad civil profesional de al menos 600.000 euros por siniestro en categoría básica y 900.000 euros en categoría especialista. También conviene valorar un seguro de accidentes.
¿Quién puede firmar un boletín eléctrico?
El certificado de instalación lo emite la empresa instaladora habilitada y lo firma un instalador en baja tensión que pertenezca a ella. La ITC-BT-03 prohíbe a la empresa instaladora facilitar, ceder o enajenar certificados de instalaciones que no haya realizado ella misma.



