Cómo montar una empresa de limpieza en España: trámites, seguros, precios y primeros clientes

Cómo montar una empresa de limpieza en España: trámites, seguros, precios y primeros clientes

Para montar una empresa de limpieza en España necesitas decidir si empiezas como autónomo o como sociedad, darte de alta en Hacienda en el epígrafe 922.1 del IAE (servicios de limpieza de interiores) y en la Seguridad Social, contratar un seguro de responsabilidad civil, preparar la prevención de riesgos si vas a tener personal y comprar un equipo básico de productos y maquinaria. Después, lo que marca la diferencia es calcular bien los precios, conseguir los primeros contratos con oficinas, comunidades de propietarios y limpiezas de fin de obra, y organizar desde el primer día clientes, servicios, incidencias y partes de trabajo. En esta guía te contamos cada paso con detalle.

Antes de empezar: qué tipo de empresa de limpieza quieres montar

Antes de crear una empresa de limpieza, piensa qué servicios vas a ofrecer: «limpieza» abarca negocios muy distintos, con clientes, horarios, material y márgenes diferentes. Conviene que lo tengas claro antes de hacer números.

  • Limpieza de oficinas y locales. Contratos mensuales, servicios fuera del horario de trabajo del cliente y mucha importancia de la puntualidad y la confianza (vas a tener llaves y alarmas).
  • Comunidades de propietarios. Limpieza de portales, escaleras, garajes y zonas comunes con una frecuencia fija. Se contrata a través del presidente o del administrador de fincas.
  • Limpieza de fin de obra. Trabajos puntuales e intensos después de una reforma o una obra nueva. Requieren más material y algo de maquinaria.
  • Limpiezas especializadas y domicilios. Cristales, tapicerías o abrillantado de suelos necesitan formación y equipo específicos; los domicilios particulares tienen mucha demanda, pero precios más ajustados.

Lo habitual es empezar con uno o dos tipos de servicio y ampliar cuando tengas clientes fijos.

Autónomo o sociedad: cómo empezar

La primera decisión legal es la forma jurídica. Para la mayoría de personas que empiezan solas, o con una o dos personas contratadas, darse de alta como autónomo es lo más sencillo: los trámites son rápidos, no necesitas escritura ni capital y la contabilidad es más simple.

Una sociedad limitada (SL) tiene sentido cuando vas a empezar con socios, cuando prevés facturar bastante desde el primer año o cuando quieres separar tu patrimonio personal de las deudas del negocio. Desde la reforma de la Ley de Sociedades de Capital, la SL puede constituirse con un capital mínimo de un euro, aunque mientras no llegue a 3.000 euros se aplican reglas especiales: hay que destinar a reserva legal al menos el 20 % del beneficio y, en caso de liquidación, los socios responden de la diferencia hasta esos 3.000 euros. A cambio, la sociedad implica notaría, registro, impuesto sobre sociedades, cuentas anuales y normalmente una gestoría.

AspectoAutónomoSociedad limitada
Trámites de inicioAlta en Hacienda y Seguridad SocialConstitución ante notario, inscripción en el Registro Mercantil y altas
Capital mínimoNo se exigeUn euro, con las reglas especiales que marca la ley hasta llegar a 3.000 euros
ResponsabilidadRespondes con tu patrimonio personalLimitada, con carácter general, al capital aportado
Impuestos sobre el beneficioIRPFImpuesto sobre sociedades
GestiónMás sencillaMás obligaciones contables y formales

Si dudas, puedes empezar como autónomo y transformar el negocio en sociedad más adelante. Antes de decidirlo, pide a una asesoría que haga los números con tu previsión de ingresos real.

Trámites para dar de alta una empresa de limpieza

Si empiezas como autónomo, el proceso tiene dos patas: Hacienda y Seguridad Social. Lo tienes explicado paso a paso en nuestra guía sobre cómo darse de alta como autónomo; aquí te contamos lo específico de la limpieza.

Alta en Hacienda y epígrafe del IAE

En la Agencia Tributaria presentas la declaración censal (modelo 036), donde indicas tus datos, el régimen de IVA e IRPF y la actividad que vas a ejercer. Para clasificar la actividad se usan las tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), aprobadas por el Real Decreto Legislativo 1175/1990. Para limpieza, los epígrafes que aparecen en esas tarifas son:

  • Epígrafe 922.1: servicios de limpieza de interiores (edificios, oficinas, establecimientos comerciales, residencias, centros sanitarios y establecimientos industriales). Es el que encaja con la mayoría de empresas de limpieza.
  • Epígrafe 922.2: servicios especializados de limpiezas (cristales, chimeneas, etc.). Añádelo si vas a hacer este tipo de trabajos.

Puedes darte de alta en más de un epígrafe si haces varias actividades. Darse de alta en el IAE no significa pagar el impuesto: las personas físicas están exentas, y las sociedades solo lo pagan a partir de cierto volumen de negocio. Si tienes dudas sobre el epígrafe o el régimen de IVA, consulta en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o con tu gestoría.

Alta en la Seguridad Social

Además del alta en Hacienda, debes darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), normalmente a través del portal Import@ss de la Seguridad Social. La cuota se calcula según tus rendimientos netos previstos, y las personas que se dan de alta por primera vez pueden tener una cuota reducida durante un tiempo. Como los importes y requisitos se actualizan cada año, consulta las cifras vigentes en la web de la Seguridad Social antes de hacer tu previsión de gastos.

Licencia o declaración ante el ayuntamiento

Si trabajas siempre en las instalaciones de tus clientes, en muchos casos no necesitarás licencia de actividad. Si alquilas un local o una nave para el material, pregunta en tu ayuntamiento qué trámite corresponde, porque cambia de un municipio a otro.

Seguros: la responsabilidad civil es imprescindible

En limpieza trabajas en casas, oficinas y locales ajenos, con productos químicos, agua y maquinaria. Un suelo de madera estropeado, una mampara rota, una mancha de lejía en un sofá o un resbalón de un tercero en un suelo mojado pueden acabar en una reclamación.

Por eso, aunque no exista una norma general que obligue a todas las empresas de limpieza a tenerlo, un seguro de responsabilidad civil es casi imprescindible. Muchas comunidades, administradores de fincas y empresas lo piden en el contrato o antes de firmar, y en los concursos públicos suele ser un requisito. Fíjate en:

  • Responsabilidad civil general y de explotación: daños a terceros mientras trabajas.
  • Responsabilidad civil patronal: si tienes personas contratadas, cubre las reclamaciones por accidentes laborales.
  • Daños a bienes custodiados o manipulados: muchas pólizas excluyen los objetos que estás limpiando; asegúrate de que este caso está incluido.

Compara varias ofertas, lee las exclusiones y comprueba los límites por siniestro.

Prevención de riesgos y contratos de trabajo

Mientras trabajas solo, tus obligaciones de prevención son sobre todo de coordinación: cuando limpias en el centro de trabajo de una empresa, debéis intercambiar información sobre los riesgos y las medidas de seguridad, tal y como prevé la normativa de coordinación de actividades empresariales que desarrolla la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

En cuanto contrates a la primera persona, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales te obliga a organizar la prevención: evaluar los riesgos de cada puesto, planificar las medidas, formar e informar a tu equipo, entregar los equipos de protección individual adecuados (guantes, calzado antideslizante, gafas cuando haga falta) y organizar la vigilancia de la salud. Lo habitual en una empresa pequeña es concertar este trabajo con un servicio de prevención ajeno. En limpieza, los riesgos más habituales son las caídas al mismo nivel por suelos mojados, los sobreesfuerzos, el contacto con productos químicos y los trabajos en altura con escaleras.

Sobre los contratos, el sector cuenta con un convenio colectivo sectorial estatal de limpieza de edificios y locales, publicado en el BOE, que se completa con convenios provinciales o autonómicos. Esos convenios fijan las categorías, los salarios y las condiciones de trabajo, así que antes de contratar localiza el convenio de tu provincia en el boletín oficial correspondiente. Un detalle importante del convenio estatal: regula la subrogación del personal cuando cambia la empresa que lleva un servicio, es decir, si ganas un contrato que antes tenía otra empresa, puedes tener que incorporar a los trabajadores que estaban asignados a ese servicio. Tenlo en cuenta al calcular el precio de cualquier contrato que cambie de manos. Para los detalles de cada caso, consulta con una asesoría laboral.

Material, maquinaria e inversión inicial

Una de las ventajas de la limpieza es que puedes empezar con una inversión moderada. No te vamos a dar una cifra cerrada, porque depende de los servicios que ofrezcas, de si ya tienes vehículo y de si compras o alquilas maquinaria. Lo útil es que hagas tu propia lista y pidas precios a dos o tres distribuidores de productos profesionales.

Equipo básico para empezar

  • Carros de limpieza con cubos de doble compartimento, fregonas y mopas profesionales.
  • Bayetas de microfibra de varios colores (un color por zona para evitar contaminaciones cruzadas).
  • Productos profesionales: detergente neutro, desengrasante, limpiacristales, desincrustante para baños y desinfectante. Pide las fichas de datos de seguridad y guárdalas.
  • Aspirador profesional y, si vas a hacer cristales, kit de limpiacristales con pértiga.
  • Equipos de protección individual para ti y tu equipo.

Maquinaria para servicios más grandes

Para fin de obra o grandes superficies te harán falta, según el trabajo, fregadora, rotativa, aspirador de sólidos y líquidos o hidrolimpiadora. Al principio, alquilar estas máquinas por días suele ser más sensato que comprarlas. Cuando un servicio se repita con frecuencia, haz números para ver si te compensa la compra.

Otros gastos que debes prever

Suma también el vehículo y el combustible, la cuota de autónomos o los costes de la sociedad, el seguro, la gestoría, el teléfono y la web, y un colchón para los primeros meses, porque muchas empresas y comunidades pagan a 30 o 60 días.

Cómo calcular precios y hacer presupuestos de limpieza

El precio es donde más empresas de limpieza se equivocan al empezar. Cobrar poco para conseguir clientes rápido parece buena idea, pero te deja sin margen para pagar sueldos, material y desplazamientos.

Las tres formas habituales de cobrar

  • Por hora: típico en domicilios y servicios puntuales. Es sencillo, pero el cliente no sabe cuánto pagará al final.
  • Por metro cuadrado o por superficie: frecuente en fin de obra y en grandes superficies.
  • Cuota mensual cerrada: lo más común en oficinas y comunidades. Calculas las horas del mes y lo conviertes en un precio fijo.

Qué debes incluir en el cálculo

Para llegar a un precio razonable, suma el coste de la mano de obra (tu tiempo o el de tu equipo, incluidas las cotizaciones), los productos que consume el servicio, el desgaste de la maquinaria, los desplazamientos, una parte de tus gastos fijos (seguro, gestoría, cuota, teléfono) y el margen de beneficio que quieres obtener. Si tienes personal, recuerda que el convenio provincial marca el salario mínimo de cada categoría. Revisa los precios al menos una vez al año y compara las horas reales de cada servicio con las presupuestadas; si llevas los partes en un programa de gestión para empresas de limpieza, ese control es mucho más sencillo.

Visita antes de presupuestar

Nunca presupuestes una oficina o una comunidad sin verla. En la visita mide superficies, cuenta baños, plantas y ventanas, pregunta por la frecuencia y el horario, mira el estado de los suelos y anota si hay zonas especiales (cocinas, archivos, garajes). Después envía un presupuesto por escrito que detalle las tareas, la frecuencia, el horario, el precio, la forma de pago y la duración del contrato. Puedes prepararlo en minutos con nuestro generador de presupuestos gratis.

Cómo conseguir los primeros clientes de tu empresa de limpieza

Los primeros contratos son los que más cuesta conseguir. La buena noticia es que la limpieza es un servicio recurrente: un cliente bien atendido puede quedarse contigo años y recomendarte a otros. Tienes una guía general sobre cómo conseguir clientes siendo autónomo; aquí van las estrategias que mejor funcionan en limpieza.

Oficinas, despachos y pequeños negocios

  • Empieza por tu zona: recorre polígonos, edificios de oficinas, clínicas, academias y despachos profesionales cercanos. Deja una tarjeta y un folleto sencillo con lo que haces y cómo contactar.
  • Ofrece una visita de valoración gratuita y sin compromiso. Muchas empresas no cambian de proveedor porque nadie les ha hecho una propuesta concreta.
  • Destaca lo que más preocupa a estos clientes: puntualidad, discreción, personal estable y una persona de contacto que responda rápido.

Comunidades de propietarios

  • Los administradores de fincas gestionan decenas de comunidades. Presentarte a los de tu zona y dejarles una propuesta clara es una de las vías más eficaces.
  • Prepara un presupuesto modelo para un portal tipo (número de plantas, ascensor, garaje) que puedas adaptar rápidamente.

Limpiezas de fin de obra

  • Contacta con empresas de reformas, constructoras pequeñas, pintores e interioristas. Necesitan entregar las viviendas limpias y no siempre tienen a quién llamar.
  • Cumple los plazos: en fin de obra, que llegues el día acordado es tan importante como el resultado.

Visibilidad en internet

Muchas personas buscan «empresa de limpieza» seguido del nombre de su barrio o municipio. Crea y completa tu perfil de empresa en Google con horarios, zona de servicio, fotos y descripción, y pide reseñas a cada cliente satisfecho. Te lo explicamos en la guía para aparecer en Google Maps. Una página web sencilla con tus servicios, la zona que cubres y un formulario de contacto completa la base.

Organiza clientes, servicios, incidencias y partes desde el principio

Cuando tienes tres clientes, todo cabe en la cabeza. Con quince, entre llaves, horarios, personal, productos y facturas, el desorden empieza a costar dinero: servicios que se olvidan, incidencias que nadie apunta, horas que no se facturan y clientes que se van sin avisar.

Qué deberías tener registrado de cada cliente

  • Datos de contacto, dirección del servicio y persona responsable.
  • Tareas incluidas, frecuencia y horario acordado.
  • Llaves, códigos de alarma e indicaciones de acceso, guardados con seguridad.
  • Precio, forma de pago y fecha de renovación del contrato.
  • Historial de incidencias, quejas y peticiones especiales.

Partes de trabajo e incidencias

Un parte de trabajo sencillo (quién fue, qué día, cuántas horas, qué se hizo y si hubo alguna incidencia) te sirve para tres cosas: demostrar al cliente que el servicio se ha prestado, controlar las horas reales frente a las presupuestadas y detectar a tiempo los servicios que te hacen perder dinero. Las incidencias (una puerta que no cierra, falta de material, una queja del cliente) deben quedar registradas y cerradas, con fecha y respuesta.

Herramientas para no perder el control

Puedes empezar con una hoja de cálculo y una agenda compartida, pero en cuanto tengas varias personas trabajando en distintos sitios compensa usar una herramienta específica. Un software para empresas de limpieza te permite tener en un mismo sitio las fichas de clientes, la planificación de servicios, los partes de trabajo y las incidencias, y consultarlo todo desde el móvil. Si prefieres empezar por lo más básico, el CRM gratis de Solviun te sirve para ordenar clientes, contactos y seguimientos sin coste.

Lo importante es usar el sistema desde el primer cliente: pasar después cientos de datos de libretas y mensajes sueltos es mucho más pesado.

Si estás calculando tarifas, tienes cómo sale el coste real de una hora de trabajo y qué se cobra en el sector en la guía del precio de la hora de limpieza.

Preguntas frecuentes

¿Qué epígrafe del IAE corresponde a una empresa de limpieza?

Según las tarifas del IAE (Real Decreto Legislativo 1175/1990), el epígrafe 922.1 corresponde a los servicios de limpieza de interiores de edificios, oficinas, comercios, residencias, centros sanitarios y establecimientos industriales. Si haces limpiezas especializadas, como cristales, el epígrafe es el 922.2. Puedes darte de alta en los dos.

¿Es obligatorio el seguro de responsabilidad civil para una empresa de limpieza?

No hay una obligación general para todas las empresas de limpieza, pero es muy recomendable y muchos clientes, como comunidades, administradores de fincas o empresas, lo exigen antes de contratar. Comprueba que cubra los daños a los bienes que limpias y, si tienes personal, la responsabilidad civil patronal.

¿Cuánto cuesta montar una empresa de limpieza?

Depende de los servicios que vayas a ofrecer, de si necesitas vehículo y de si compras o alquilas la maquinaria. Para empezar con limpieza de oficinas y comunidades basta con material y productos profesionales, el seguro y los gastos de alta. Haz tu lista y pide precios a varios distribuidores antes de decidir.

¿Qué pasa si gano un contrato de limpieza que antes tenía otra empresa?

El convenio colectivo sectorial de limpieza de edificios y locales regula la subrogación del personal cuando cambia la empresa contratista: en determinados casos tendrás que incorporar a los trabajadores asignados a ese servicio. Revisa las condiciones con una asesoría laboral antes de presupuestar.